Con la llegada del buen tiempo en primavera, también comienzan a aparecer con mayor frecuencia los insectos que pueden dañar los cultivos. Abril y mayo marcan un punto de inflexión: las temperaturas más cálidas y el aumento de la humedad favorecen la proliferación de plagas como pulgones, mosca blanca, trips o larvas de lepidópteros. Por eso, sí, es un excelente momento para empezar a utilizar mallas antiinsectos. Hoy, desde BeniPlast / BeniTex, os hablamos de ello.
¿Es buen momento para empezar a usar mallas antiinsectos en los cultivos?
Las mallas antiinsectos actúan como una barrera física que impide el acceso de los insectos a las plantas, evitando así daños directos (como perforaciones o decoloraciones) e indirectos (transmisión de enfermedades víricas). Además, permiten reducir notablemente el uso de productos fitosanitarios, lo que contribuye a una agricultura más sostenible y segura para el consumidor.
En esta época del año, es especialmente recomendable proteger cultivos como la lechuga, la col, el tomate, el calabacín o el pimiento, todos ellos muy sensibles a los primeros ataques de insectos. Las mallas también ayudan a mantener una temperatura y humedad más estables, lo que favorece un desarrollo óptimo de las plantas.
Por tanto, instalar mallas antiinsectos en esta época es una decisión preventiva inteligente, que mejora la salud del cultivo, reduce costes en tratamientos y favorece una producción más limpia. Cuanto antes se coloquen, mayor será su eficacia.