Durante cientos de años, el agricultor ha intentado combatir todo tipo de plagas en los cultivos con diversos métodos de mejor o peor resultado. Dichas combinaciones de técnicas han sido trasladadas de generación en generación, aprovechando e implantando en ellas los últimos adelantos tecnológicos aplicados al mundo agrario.
Sin embargo, existen ciertos elementos químicos que a medio y largo plazo no están aconsejados debido a su altísimo impacto sobre el ecosistema: contaminan el aire y el agua, así como atacan la riqueza del suelo dañando su producción futura. Por ello, ciertos métodos ecológicos son mucho más recomendados para evitar plagas en el huerto o el jardín, sin vernos obligados al uso de elementos químicos. Esta es una pequeña lista que puede guiarnos en luchar contra estos contratiempos de manera natural.
- Apuesta por los policultivos en lugar de los monocultivos.
- Lo recomendable es que las semillas sean autóctonas y de una gran calidad si podemos elegir.
- Practica la rotación y asociación de cultivos de manera rutinaria.
- Cultiva plantas protectoras y/o que sean repelentes de plagas.
- Crea un estanque (natural o artificial) en tu huerto o jardín.
- La materia orgánica, en su justa medida. Tan malo es pecar de exceso como de escasez.
- Aprende a manejar adecuadamente el riego. Mucha agua puede ser tan perjudicial como demasiado poca.
- Haz la siembra en el momento del año ideal.
- Retira los restos de otros cultivos, así como hojas o frutos en mal estado.
- Mantén las herramientas limpias y cuidadas.