Mallas degradables vs mallas plásticas convencionales: ¿cuál elegir?

En el mundo agrícola, la elección de los materiales adecuados marca la diferencia en el rendimiento de los cultivos y en la sostenibilidad de la explotación. Por ello, el uso de las mallas plásticas convencionales han sido durante años la opción más utilizada gracias a su resistencia, durabilidad y coste accesible. No obstante, también hay mallas degradables, así que surge la pregunta de ¿qué tipo es el más recomendable? Hoy, desde BeniPlast / BeniTex, os hablamos de ello.

Mallas degradables vs mallas plásticas convencionales: ¿cuál elegir?

Diseñadas para soportar condiciones extremas —desde el granizo hasta la exposición solar intensa—, representan una inversión a largo plazo para agricultores que buscan protección continua.

Sin embargo, la innovación ha dado paso a las mallas degradables, pensadas para quienes priorizan la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Estas mallas están fabricadas con materiales que, tras cumplir su ciclo de vida útil, se degradan de manera natural, evitando acumulación de residuos plásticos y reduciendo la huella ambiental. Aunque suelen tener una vida útil más corta que las convencionales, son una solución ideal para cultivos de temporada o para explotaciones que buscan minimizar su impacto ecológico.

Entonces, ¿cuál elegir? Todo depende de las necesidades de cada proyecto agrícola. Si lo que se busca es resistencia y larga duración, las mallas plásticas siguen siendo la alternativa más rentable. En cambio, si la prioridad está en la sostenibilidad y la reducción de residuos, las mallas degradables ofrecen una respuesta innovadora y responsable.

En definitiva, ambas opciones tienen ventajas y limitaciones, y la clave está en encontrar el equilibrio entre productividad, durabilidad y compromiso ambiental.