En los meses de verano, la cosecha de almendras alcanza su punto más crítico, y contar con herramientas eficaces marca la diferencia en rendimiento y calidad. Uno de los recursos más valiosos en este proceso son los mantos de recolección. Aunque pueden parecer un elemento simple, su aporte a la eficiencia y rentabilidad del trabajo agrícola es enorme. Hoy, desde BeniPlast / BeniTex, os lo recordamos.
Mantos de recolección: aliados clave en la cosecha de la almendra
Como ya sabéis, los mantos de recolección, también conocidos como lonas o redes de cosecha, se extienden bajo los almendros para recoger los frutos que caen tras el vareo o el uso de brazos mecánicos. Su principal ventaja es que permiten una recolección más rápida y limpia, evitando que las almendras toquen directamente el suelo, lo que reduce el riesgo de contaminación con tierra, piedras o humedad.
Además, facilitan la agrupación de los frutos en un solo punto, lo que ahorra tiempo y esfuerzo en su recogida manual o mecanizada. Esto se traduce en una menor necesidad de mano de obra y una optimización de los recursos en plena campaña.
También hay un beneficio ambiental: al evitar el contacto directo con el suelo, se reduce la necesidad de lavar los frutos en exceso, lo que ahorra agua y energía en los procesos posteriores.
Por todo ello, los mantos de recolección son una inversión inteligente y eficaz, además de ayudar a preservar la calidad del producto, reducen costes y hacen más sostenibles las labores agrícolas, especialmente en el exigente entorno veraniego de la cosecha de almendras.